Cómo se decide una forma que aguante mientras crece.
Aclarado a mano alzada, sin línea marcada a los dos meses.
Sin suplemento por pelo largo y sin cobrar el lavado aparte.
Trabajamos solo con cita, y eso cambia el día entero. Dos sillas, nunca tres personas a la vez, y a cada cabeza le toca su rato. Se llena más despacio que un salón de paso, y se nota en cómo sales.
Si llegas diez minutos antes, te sientas y te tomas un café. Si llegas veinte tarde, te lo decimos y buscamos otro hueco: el de después también tiene su hora.
«El color y el corte de la última vez quedan apuntados. No hay que empezar de cero cada seis semanas.»
No vendemos productos que no usemos. Lo que hay en la estantería es lo que gastamos aquí dentro, y si tu pelo no lo necesita, te lo decimos aunque se quede en el estante.
Mira los huecos de esta semana y quédate el tuyo.
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