Las Barberas de Sevilla tienen casi todo en su web. Ese es justo el problema.
Dos barberías, una página por servicio, reservas online, reseñas, blog y tienda. Cuando una web ya tiene tanto, añadir más no sirve: lo que falta es ordenarlo, para que Google sepa qué página enseñar en cada búsqueda y quien entra llegue a la reserva sin dar vueltas.

Las Barberas de Sevilla es un negocio real de Sevilla y no es cliente de The Codt Labs: no les hemos avisado ni hablado con ellas antes de publicar esto. Es un análisis independiente de su web pública, revisada el 6 de octubre de 2026, y la propuesta de abajo es un ejercicio propio para enseñar cómo lo haríamos nosotros.
Lo que está muy bien hecho
Su web (lasbarberasdesevilla.com) tiene trabajo detrás, y se nota. Cuatro cosas que la mayoría de barberías no tienen:
Una página para cada barbería
Sevilla Centro (calle Pinto) y Sevilla Este (avenida de las Ciencias) tienen cada una su página, con su dirección, su teléfono y sus reseñas.
Una página para cada servicio
Corte, barba, afeitado a navaja, canas, peeling, tratamientos capilares y novios: siete páginas propias, varias con su precio a la vista.
Reserva online
Se puede pedir cita sin llamar, a cualquier hora. Muchas barberías de la ciudad siguen solo con el teléfono.
Reseñas que se enseñan
Un 4,8 de 5 con más de 278 opiniones en la portada, con nombres y comentarios reales. Es la prueba que más pesa antes de reservar.
Dónde empezaríamos a tocar
Cuando una web tiene tanta información, el problema ya no es añadir más. El problema es organizarla.
Quien busca «barbería en Sevilla» no quiere lo mismo que quien busca «barbería en Sevilla Este», «afeitado a navaja en Sevilla» o «barbería para novios». Cada una de esas búsquedas debería llevar a la página que mejor le responde, y desde ahí a la reserva con el menor número de pasos posible.
Tener mucho contenido no es lo mismo que tener una estrategia. Y en un negocio local esa diferencia se nota en la agenda.

Lo que encontramos mirando cómo está construida
Repasamos una a una las 51 direcciones de su mapa del sitio y las abrimos en un navegador, como hace Google. Lo primero que salta es esto:
Dos barberías, dos direcciones, dos teléfonos, un horario y un 4,8 de media. Y en el código no hay ni una línea que se lo diga a Google de forma estructurada: ninguna página lleva el marcado de negocio local (LocalBusiness o HairSalon), solo la etiqueta genérica de «página web». Google tiene que deducir del texto qué barbería está dónde y cuándo abre.
Dos páginas compiten por la misma búsqueda. «Barbería para novios» la quieren
a la vez la página /pack-especial-novio y la entrada del blog «Servicios especializados
para NOVIOS en Las Barberas». Cuando dos páginas de la misma web piden lo mismo, Google tiene que
elegir, y no siempre elige la que vende.
Hay páginas en el mapa del sitio que no deberían estar. Seis páginas de vales
regalo sin descripción ni titular, una (/tratamientos-de-estetica-para-caballero) que
lleva a una pantalla de iniciar sesión, y dos entradas del blog cuya dirección acaba en
-copy y habla de otra cosa: /blog/promocion-cliente-vip-copy es en realidad
«Peluquería masculina y barbería, ¿qué le espera?».
Títulos repetidos y titulares dobles. Los seis packs comparten el mismo título, «Oferta imperdible: Corte de caballeros + arreglo de barba», aunque cada uno es un pack distinto. Cada entrada del blog tiene dos titulares principales (el del blog y el suyo), y la página de reservar también. Y el aviso legal se titula «Biosalud - Aviso Legal»: un resto de la plantilla de otro negocio.
El blog cuenta noticias, pero no responde búsquedas. Son reportajes en revistas, premios e inauguraciones, y la última entrada es del 11 de julio de 2024. Nadie busca eso en Google; sí buscan cada cuánto arreglarse la barba o cuánto cuesta un afeitado a navaja.
Y la reserva está a cinco pantallas de donde se decide. En la página del afeitado a
navaja, el botón «Quiero un afeitado a navaja» no abre la reserva: lleva a /reservar,
que enseña dos teléfonos y un enlace; ese enlace vuelve a la portada, donde está el formulario; ahí
se elige barbería, luego «Hacer una reserva», y después hay que buscar otra vez el afeitado entre
las categorías. Encima, la portada abre una ventana con una
oferta a los pocos segundos de entrar.
La propuesta: una página para cada búsqueda
No hace falta escribir más. Casi todas estas páginas ya existen: se trata de que cada una tenga un trabajo claro, y de que Google y quien la visita lo entiendan a la primera.
| Quien busca… | Debería llegar a… | Qué cambiaríamos |
|---|---|---|
| «barbería en Sevilla» | La portada | Un titular que lo diga, en vez de «¡Bienvenido a Las Barberas de Sevilla!», y las dos barberías marcadas como negocio local, cada una con su dirección y su horario |
| «barbería en Sevilla Este» | /las-barberas-de-sevilla-este |
Su ficha de negocio local propia y un botón que abre la reserva con esa barbería ya elegida |
| «barbería centro Sevilla» | /las-barberas-de-sevilla-centro |
Lo mismo, con la barbería de la calle Pinto ya elegida |
| «afeitado a navaja Sevilla» | /afeitado-navaja-sevilla |
El precio arriba y «Reservar afeitado» abriendo la reserva con el servicio ya puesto |
| «barbería para novios Sevilla» | /pack-especial-novio |
La entrada del blog de novios se funde con esta página y redirige a ella: una sola página fuerte en vez de dos a medias |
| «corte de pelo hombre Sevilla» | /peluqueria-de-caballero-sevilla |
Título, titular y dirección diciendo lo mismo, y la reserva a un toque |
La reserva, en un toque
El mismo cliente, en la misma página del afeitado a navaja:
Hoy
- Baja hasta el final y toca «Quiero un afeitado a navaja»
- Llega a
/reservar: dos teléfonos y un enlace. Toca «Reservar cita online» - Vuelve a la portada, donde está el formulario, y elige barbería
- Ve la ficha de esa barbería y toca «Hacer una reserva»
- Busca otra vez el afeitado: categoría, servicio y empleado, y «Siguiente»
Cinco pantallas antes de ver un hueco libre, y el afeitado se elige dos veces
Con la propuesta
- Toca «Reservar afeitado», arriba, junto al precio
- Se abre la reserva con el afeitado ya puesto: elige barbería y hora
Un toque y ya está eligiendo hora
Y la limpieza, que no se ve pero cuenta
| Hoy | Con la propuesta | |
|---|---|---|
| Datos de negocio local | Ninguno | Una ficha por barbería: dirección, teléfono, horario y valoración |
| Vales y pantalla de iniciar sesión en el mapa | Siete páginas sin contenido para Google | Fuera del mapa y marcadas para no indexarse |
Direcciones que acaban en -copy |
Dos, que hablan de otra cosa | Dirección según su contenido, y la vieja redirigida |
| Títulos de los packs | Los seis iguales | Uno por pack, con lo que incluye |
| Titular principal | Dos en cada entrada del blog y en reservar | Uno por página |
| Blog | Noticias; la última, de julio de 2024 | Respuestas a lo que se pregunta antes de reservar, enlazadas a su servicio |
| Ventana de oferta en la portada | Tapa la pantalla al entrar | Una franja que no corta el paso |
Lo que no cambia: las reseñas, la fama en prensa y los años de oficio son del negocio, no del código, y ahí Las Barberas de Sevilla parten con ventaja. Lo que proponemos es que la web saque partido de eso, no que lo sustituya.
Esto es lo que hacemos
No se trata de meter más cosas en una web. Se trata de que cada cosa tenga un propósito: una página para cada búsqueda, una reserva que se abre donde se decide y un panel detrás que lleva la agenda, la caja y el equipo.
Es el mismo trabajo que hicimos con The Barber Sevilla, una barbería real que ya reserva con nosotros, y el mismo tipo de análisis que publicamos sobre La Navaja Barber Shop, a la que le pasaba justo lo contrario: buena web y nada de software detrás. Si solo necesitas la web, mira nuestro diseño web a medida.
Así trabajamos en Sevilla