The Barber Sevilla, de la libreta al panel
Una barbería de Sevilla con su web propia, su página de reservas integrada y el día entero en una sola pantalla. Está funcionando: se puede abrir y verlo.

De qué se partía
Lo de siempre en una barbería que funciona: las citas en una libreta, el teléfono sonando a mitad de un corte y ninguna forma de saber, a final de mes, qué había entrado sin ponerse a sumar tíquets.
Sin web propia
La única presencia era el perfil de Instagram. Quien buscaba «barbería en Sevilla» en Google no los encontraba.
Citas por teléfono y por mensaje
Cada reserva costaba una conversación, y las de fuera de horario se perdían.
La agenda, en papel
Solo la entendía quien la escribía, y no había forma de repartir el día entre varios barberos.
Las cuentas, a mano
Sin caja del día ni facturación estimada: lo que hubiera entrado se sabía al final, y a ojo.
Qué se montó
Una web a medida con su propio diseño —no una plantilla con otro logo— y, dentro de ella, la página de reservas conectada al mismo sistema.
Por detrás, el panel: agenda del día y del mes, ficha de cada cliente, caja y equipo.
- Web propia, con sus fotos, sus textos y su tipografía
- Reservas online integradas, no un módulo pegado aparte
- Cada barbero con su agenda y su horario
- Servicios con la duración y el precio reales de la casa
- Caja del día y facturación estimada del mes
- Datos estructurados y sitemap propios, para que Google la entienda

Cómo está montado por dentro
La web no vive en un servidor aparte: es un inquilino de la plataforma, con su propio subdominio y su certificado. Eso quiere decir que la dirección es suya —the-barber-sevilla.thecodtlabs.es— y que todo lo que cambia en el panel sale publicado sin que nadie toque el HTML.
La carta de servicios de la web se escribe sola desde el panel.
Cuando el dueño cambia un precio o la duración de un corte, cambia en su página de precios, en la de reservas y en los datos estructurados que lee Google. No hay una segunda lista que mantener, que es donde siempre acaban las webs desfasadas: precios de hace dos años en la web y otros distintos en la puerta.
- Tres páginas: portada, precios con la carta completa y horario con cómo llegar
- Página de reservas integrada, con sus barberos y sus huecos reales
- Datos estructurados de barbería, con el enlace a su ficha de Google
- El mismo teléfono, la misma dirección y el mismo horario en la web, en el panel y en su ficha
- Sitemap y robots propios del negocio, no los de la plataforma
El horario es un buen ejemplo de por qué esto importa. Esta barbería abre de lunes a jueves de 9:30 a 13:30 y de 16:30 a 20:30, los viernes sin cerrar a mediodía y los sábados solo por la mañana. La reserva online respeta esos tramos día a día: un viernes ofrece la hora de comer y un sábado deja de ofrecer horas a las dos.
Y una decisión del negocio que la web cumple: no se piden citas por WhatsApp. Se reserva online o por teléfono, así que en su web no hay ni un botón de WhatsApp.
Qué ha cambiado
La web está publicada y las reservas entran solas, a cualquier hora y sin que nadie coja el teléfono. Las cifras concretas de los primeros meses las publicaremos aquí en cuanto haya un periodo suficiente para que digan algo de verdad.
Lo siguiente es lo de siempre en un negocio de barrio: que quien busca «barbería en San Pablo» desde el móvil se los encuentre. Su ficha de Google ya está reclamada y enlaza a la web, y el local reparte un código QR que lleva directo a la página de reservas. Si tienes un negocio en la ciudad, así es como trabajamos en Sevilla: vamos al local y lo dejamos funcionando.
Abrir la web de The Barber SevillaCuánto cuesta algo así
La web a medida es un paquete de 300€ con IVA incluido —40% al empezar y 60% al entregar— y el panel con las reservas va en la cuota mensual, desde 24€. El mantenimiento de la web va en la cuota: 1 hora al mes con Pro y 2 con Max. Lo que se salga de ahí se presupuesta antes.
Ver los cuatro planesEse paquete es para negocios de belleza con su cuota. Para cualquier otro negocio hacemos diseño web a medida en Sevilla, con presupuesto cerrado antes de empezar.
Esto lo montó y lo mantiene una persona, no una agencia con centralita: quién está detrás.